El miércoles pasado el Presidente López Obrador hizo por octava ocasión en su Gobierno exactamente el mismo anuncio: el próximo año habrá internet sin fines ...
La explicación es sencilla: el grueso de la carga que llega a nuestro país vía aérea, se transporta en la “panza” de los aviones de pasajeros, y de esos, ninguno se va a ir al AIFA, sino sólo la mitad de los que traen 100% carga. Como en muchos proyectos del obradorato, saldrá más caro el caldo que las albóndigas: la administración federal ha tenido que rescatar con cosa de 3 mil millones de pesos a la empresa privada a la que encargó el “internet para todos” porque fracasó. Ese día, en la conferencia mañanera, quedó claro que la ambición del proyecto también se ha ido encogiendo con el paso del tiempo: de prometer que llegaría a 300 mil pequeñas comunidades del país -para que las zonas más alejadas y pobres de México tuvieran conectividad- ahora se instalará en puras cabeceras municipales.