La película de Elizabeth Banks, Cocaine Bear, se basa en la increíble historia real de un oso drogado que causó muchos problemas.
Al darse cuenta de esto, se abrió una investigación que dio con un hombre llamado Andrew Carter Thornton, un veterano de guerra que, unos años antes, había decidido “cambiar de carrera” y meterse en el mundo de drogas. Cocaine Bear suena a una de esas películas raras que parecen haber sido creadas por alguien que consumió alguna sustancia ilegal, pero no lo es. Y todo acabó en tragedia, sangre y muerte.
Después de su mal paso por el cine acción con el remake de Ángeles de Charlie, Elizabeth Banks se tomó un tiempo para recapacitar acerca de su carrera como ...
El genial score de Mark Mothersbaugh con pequeñas notas que emulan, más no copian, el trabajo de Williams en Tiburón, pero con un toque de sintetizador ochentero, completan la propuesta sonora de Cocaine Bear (Oso Intoxicado) que se suma a los clásicos de la década de 1980 como I Just Can’t get enough de Depeche Mode y White Lines de Grandmaster Flash & Melle Mel. Por debajo de toda esta comedia hay un homenaje al glorioso cine de serie b, aquel que nos dio clásicos como el Ataque de las Sanguijuelas gigantes en la década de 1980, el Cerdo asesino de Russell Mulcahy en la de 1980 y Las ovejas Zombies de Jonathan King en los dosmiles. Desde los primeros segundos de la cinta, Banks nos avisa que lo que estamos a punto de ver es una mezcla de humor negro, risas, gore y mucho polvo blanco. Ray Liotta es estupendo como el villano/capo que va en busca de su preciada carga, vale por sí misma la pena; Keri Russell, Alden Ehrenreich y Brooklyn Prince también entregan papeles magníficos que agregan a la comedia e incluso al mensaje final de la obra. El título original en inglés es tan brillantemente simple y escandaloso que en México no se atrevieron a traducirlo literalmente, pero representa todo el espíritu de la película. La trama de Cocaine Bear (Oso Intoxicado) está basada en una historia de la vida real, lo que la hace aún más loca.
Cocaine Bear es una película que logra ser un balance perfecto entre violencia , gore y un mensaje pro-ambiental.
La guardabosques Liz (Margo Martinale), por más buenas intenciones que tiene, es incapaz de hacer su trabajo con eficiencia y eso hace que no pueda defender a las criaturas que viven en el bosque. Pero Cocaine Bear es una película con giros inesperados, ya que sólo le tiene lealtad al potencial destructivo de Cookie y su adicción a la cocaína. Cocaine Bear es la prueba de que todavía se pueden hacer películas originales que vale la pena ver en el cine. La fisicalidad de la osa es brutal y amenazante, y tiene escenas que no dudan en ser incómodas e intensas, pero balancean bien la irreverencia y la sangre para traernos escenas muy divertidas también. Las historias no tienen nada qué ver entre sí, lo único que las une es que se encuentran a merced de una osa drogadicta. La historia de Cocaine Bear se escribió sola, y
Una comedia que aprovecha al máximo su ridícula premisa.
Oso Intoxicado es un profundo respiro de aire fresco, una comedia del tipo que ya no hemos visto en una buena cantidad de años y que ojalá que esta sea el parteaguas para que puedan volver a las salas de cines. Y también pone a Elizabeth Banks en un camino para convertirse en una de las mejores cineastas de comedia del momento. Para el tercer acto, Oso Intoxicado pierde un poco de fuerza en la acción y comedia, sin embargo es aquí donde Banks revela sutilmente que sobre toda la locura, su película cuenta una historia sobre madres, padres e hijos y todo lo que pueden hacer unos por otros. Esto lo logran poniendo a los personajes en situaciones absurdas en la que muestran su lado más estúpido y mientras más escala la estupidez de sus acciones, más se acercan a ser atacados por el oso cocainoso. Es un concepto tan ridículo, que apenas y es creíble que fue sustraído de una historia real, que debería dar paso a una película extremadamente graciosa, pero para lograrlo habría que aprovechar tal concepto al máximo. Sin embargo creo que ninguna propuesta hasta ahora ha sido tan extraña, única y divertida como la de Oso Intoxicado de Elizabeth Banks, lamentablemente el pobre titulo en español realmente no logra reflejar esto, su título en inglés, Cocaine Bear, nos prepara para lo que está por venir en esta película que llega a salas de México este fin de semana.
Estados Unidos.- El thriller de comedia “Oso Intoxicado” (Cocaine Bear), dirigido por Elizabeth Banks, se estrena hoy en las salas de cines locales.
El pasado 5 de marzo se informó que la película recaudó 14,1 millones de dólares en la taquilla mundial, lo que elevó su recaudación mundial a más de 52 millones de dólares. La cinta cuenta con una de las últimas actuaciones que se verán de Ray Liotta en la pantalla grande. “Cocaine Bear” es una figura famosa en Estados Unidos y su historia se remonta a diciembre de 1985, cuando una aeronave piloteada por Andrew C.
El peludo protagonista se convierte en un vehículo para desahogar, a punto de comedia negra, el desdén que sentimos por nosotros mismos como especie.
Todo lo anterior tiene mejor emblema en una secuencia a bordo de una ambulancia en la que los desafortunados paramédicos intentan fallidamente escapar del oso. Pero todavía más sorprendente es que el guion de Jimmy Warden también evita la santurronería. Ya sea por la caza que le da a una arrogante guardabosque, el festín que se hace a partir de un torpe y violento narcomenudista o el ataque a una fastidiosa pareja de excursionistas, usar al personaje para evidenciar lo engreídos que somos permite al espectador divertirse entre cada escena empapada de sangre. Esto y resistirse a huir de sus más sangrientas fechorías, y darles el centro del espectáculo, dan con una fórmula ganadora. Luego de cruzarse con varios paquetes de droga en un parque nacional, Oso Intoxicado narra la historia de uno de esos mamíferos gigantes que, tras consumir cocaína, emprende una sangrienta búsqueda por más de ella. Ya sea para plasmar guerras galácticas o un épico romance de trágico desenlace en el mar Atlántico, la cinematografía construye, como dice por ahí uno de sus grandes maestros en su más reciente y personal película, “sueños que nunca olvidas”.
Hoy se estrena en los cines de México la película “Oso Intoxicado” (“Cocaine Bear”), el más reciente filme dirigido por la actriz Elizabeth Banks y que ...
Remasterizada en 1943, ese año fue nominada para dos premios Oscar al Mejor Sonido y la Mejor Música de Drama o Comedia. Volviendo al género de la comedia, hace casi una década esta cinta de manufactura británica sobre un joven oso peruano que llega a Londres en busca de un hogar y la encuentra en la estación de Paddington fue tan exitosa tanto con el público como por la crítica (fue nominada a dos BAFTA) que no faltó su correspondiente, y para muchos, superior secuela del 2017. Luego del fenómeno de taquilla que fue el clásico “Tiburón” (Steven Spielberg, 1976) se dio una sucesión de películas de menor presupuesto pero que se vieron favorecidas de alguna forma por el interés de los espectadores por asustarse con animales asesinos como protagonistas de películas y ese fue el caso de esta producción canadiense donde el oso Grizzly del título aterroriza a los visitantes de un bosque al atacar y matar a quien se cruce en su camino.